NADAL DERROTA A DJOKOVIC Y CONSIGUE SU NOVENO ROLAND GARROS

La leyenda de Rafael Nada, posiblemente uno de los mejores jugadores de la historia del tenis y uno de los mejores deportistas españoles de todos los tiempos, se hace cada vez más y más grande. Ayer, en París, el manacorí logró vencer de nuevo a su enemigo acérrimo en los últimos años, el serbio Novak Djokovic, en la final de Roland Garros, convirtiéndose así de nuevo en el número 1 de la ATP y logrando un nuevo título parisino, que ya es el noveno en su cuenta particular.

La grandeza de un jugador se mide por sus triunfos, está claro, y en ese sentido no hay quien tosa a Rafael Nadal en los últimos tiempos. Con Roger Federer, el único que le ha podido hacer sombra en esta década, en un declive cada vez más evidente, Rafa parece no tener rival, al menos en tierra, para imponerse en todo lo que juega. A pesar de que su estado tal vez no sea el mejor y las lesiones le hayan hecho sufrir más de lo normal este año. Cuando se tiene tanto talento y tanta fuerza de voluntad no hay quien te pare.

Después de perder el primer set, como ya le pasó en partidos anteriores, Rafa Nadal puso a jugar su mejor tenis para doblegar a Djokovic, que demostró ser un buen rival. El manacorí logró remontar desde el segundo set, y con un 7-5, 6-2 y 6-4 se llevó el triunfo en el partido y en el torneo, un triunfo más que merecido, desde luego. Con una doble falta de Djokovic, que ya estaba totalmente rendido a Nadal, el partido se terminó y Rafa pudo clavar la rodilla en tierra para celebrar, por fin, que volvía a ser el rey de Paris.

Su próximo destino, si las lesiones se lo permiten, será Wimbledon, un torneo que ha ganado en una sola ocasión y que no es su especialidad, pero ante una máquina de ganar como Rafa Nadal uno nunca puede darle por vencido.